
Cuando elegimos un par de aros, muchas veces miramos el diseño, el tamaño o el material, pero hay un detalle clave que influye mucho en la comodidad y seguridad: el tipo de cierre.
Cada cierre tiene una función distinta y está pensado para diferentes estilos de aros. En esta guía te contamos cuáles son los más usados y qué ventajas tiene cada uno.
El cierre italiano es uno de los más clásicos en aros tipo argolla. Consiste en un pequeño gancho que encaja en dos patitas del lado opuesto.
Ventajas:
Muy estético y discreto
Seguro para uso diario
Ideal para argollas finas o medianas
Es un cierre muy utilizado en joyería porque combina seguridad con un diseño limpio.
El cierre bisagra funciona con un pequeño sistema de encastre dentro del aro. La bisagra permite el movimiento del sistema. Es muy común en argollas clásicas lisas.
Ventajas:
Muy firme
Queda prácticamente invisible
Perfecto para argollas grandes
Es una excelente opción para quienes buscan comodidad y seguridad.
Este cierre tiene una pequeña palanca que se abre y se cierra desde atrás del aro. Muy común en aros colgantes.
Ventajas:
Muy seguro
Ideal para aros con piedras o colgantes
Muy cómodo para usar muchas horas
Por su sistema, es un cierre muy popular en joyería clásica y elegante.
Es uno de los cierres más conocidos y usados, especialmente en aros tipo miniatura.
Consiste en un palito que atraviesa la oreja y una pieza trasera llamada “mariposa” que lo fija.
Ventajas:
Muy fácil de colocar
Seguro y práctico
Ideal para uso diario
Es el cierre más común en aros pequeños o minimalistas.
Este sistema tiene un pequeño tornillo que permite ajustar la parte trasera del aro.
Ventajas:
Muy seguro
Ideal para niños o para dormir con los aros
Reduce el riesgo de que se pierdan
Es uno de los cierres más seguros que existen.
El abridor es un aro con un palito recto y un "tic" para la parte trasera en forma de disco. Lo que garantiza que la punta del perno quede completamente cubierta. Esto evita que el extremo filoso pinche el cuello.
Ventajas:
Muy simple
Cómodo para aros pequeños
Muy liviano
Es muy común en aros minimalistas o de uso diario. Ideal para perforación inicial.
Es un cierre muy típico en argollas, donde un pequeño alambre atraviesa el aro y se engancha del otro lado.
Ventajas:
Muy liviano
Fácil de abrir y cerrar
Muy usado en argollas grandes
El cierre clip está pensado para personas que no tienen perforación en las orejas.
Funciona mediante presión sobre el lóbulo.
Ventajas:
No requiere perforación
Fácil de colocar
Disponible en muchos estilos
El cierre anzuelo es muy común en aros colgantes. Consiste en un gancho curvo que atraviesa la perforación.
Ventajas:
Muy liviano
Elegante y delicado
Ideal para aros largos o colgantes
No hay un cierre “mejor” que otro: todo depende del tipo de aro y del uso que le quieras dar.
Para aros pequeños: mariposa o rosca
Para argollas: italiano, bisagra o criollo
Para aros colgantes: anzuelo o brisura
Para máxima seguridad: rosca o brisura
En nuestra joyería trabajamos con diferentes tipos de cierres para que puedas elegir el que mejor se adapte a tu estilo y comodidad.